Pantallas, juego… recupera el control.

No siempre hace falta consumir drogas para perder la libertad.
Aunque no haya sustancias, el impacto puede ser igual de profundo ó incluso más silencioso.

Cuando una conducta se convierte en dependencia.

No todas las adicciones implican sustancias. A veces, lo que empieza como algo normal —usar el móvil, jugar, navegar o incluso comer— termina dominando tu vida.

Cuando un hábito domina tu vida, afecta tus emociones, tu bienestar y a tu familia.
Se convierte en una necesidad, una forma de escapar o aliviar emociones, y cuando intentas parar… no es tan fácil.

El juego, las redes o la conducta compulsiva pueden controlar más de lo que imaginas.
En ARCUS trabajamos para que vuelvas a decidir tú.

Conductas adictivas más frecuentes.

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Juego y apuestas

Pérdida de control, necesidad de apostar más, ocultación y consecuencias económicas y personales cada vez más graves.

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Uso problemático de pantallas y redes

Dificultad para desconectar, ansiedad, alteraciones del sueño y sensación de estar “enganchado”.

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Conducta sexual compulsiva

Patrones difíciles de controlar que afectan al bienestar emocional, la vida personal o de pareja.

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Relación problemática con la comida

Uso de la comida para gestionar emociones, con sensación de pérdida de control, culpa y malestar posterior.

En ARCUS trabajamos contigo para entender qué hay detrás de la conducta y ayudarte a recuperar el equilibrio.

¿Cuándo debería preocuparme?

Lo que empieza como una actividad normal puede comenzar a ocupar cada vez más espacio en la vida de la persona.

Puede ser momento de pedir ayuda si empiezas a notar:

  • Dificultad para parar o limitar el tiempo
  • Sensación de urgencia o necesidad constante
  • Abandono de responsabilidades o actividades
  • Conflictos con familia o pareja
  • Malestar cuando no puedes hacerlo
  • Intentos de control sin éxito

Estas señales no significan que todo esté perdido.
Significan que puedes actuar a tiempo.